En Más que UF entendemos que quienes cuentan con un patrimonio medio buscan alternativas de inversión más rentables que las ofrecidas por la banca tradicional, pero sin sacrificar seguridad. Por eso, en esta sección encontrarás noticias, análisis y tendencias del mercado financiero e inmobiliario que te permitirán estar siempre un paso adelante.
Aquí publicamos contenido actualizado sobre inflación, movimientos de la UF, inversiones con garantía inmobiliaria y oportunidades en mutuos privados y trato directo entre inversionistas.
BOLETÍN INFORMATIVO
Es un tipo de préstamo en el que una persona o institución entrega dinero a otra, con el compromiso de que será devuelto en un plazo determinado más un interés previamente acordado. Es decir, un acuerdo de dinero prestado a cambio de rentabilidad.
Cuando se trata de inversiones respaldadas por bienes inmuebles, este contrato se formaliza como una escritura pública, lo que significa que:
- Se otorga ante notario y tiene validez legal plena.
- Establece claramente el monto del préstamo, el plazo de devolución y la tasa de interés.
- Queda registrado oficialmente en el Conservador de Bienes Raíces, garantizando la seguridad jurídica del inversor.
Para proteger la inversión, el mutuo puede estar respaldado por una hipoteca sobre un inmueble. Esto implica que:
Si el deudor no cumple con los pagos, el inversionista tiene derecho a recuperar su inversión a través del bien hipotecado. La garantía inmobiliaria se inscribe en el Conservador de Bienes Raíces, lo que la hace oficial y pública, asegurando que nadie más pueda reclamar el mismo bien.
Es un vehículo de inversión que permite a los inversionistas participar en préstamos respaldados por bienes raíces con una estructura tipo leaseback. Esto lo convierte en una opción segura y rentable frente a los instrumentos tradicionales de inversión.
Esto significa que el fondo adquiere o financia inmuebles y activos de empresas o propietarios que necesitan liquidez inmediata. Esto les permite obtener capital sin perder permanentemente sus propiedades.
En un leaseback progresivo, el propietario del inmueble recibe liquidez inmediata a cambio de su propiedad, pero mantiene la opción de recomprar el bien más adelante.
Esto significa que:
El inversionista obtiene intereses atractivos y seguridad gracias a la hipoteca.
El deudor puede recuperar la propiedad una vez que cumpla con el pago del mutuo, manteniendo flexibilidad financiera.
Ventajas:
1. Seguridad jurídica y patrimonial gracias a la formalización de los contratos y la garantía hipotecaria.
2. Rentabilidad superior a instrumentos tradicionales como depósitos a plazo o bonos.
3. Diversificación de riesgo al invertir en un portafolio de inmuebles y mutuos, en lugar de depender de un solo deudor.
4. Flexibilidad y liquidez indirecta, ya que el fondo permite participar en inversiones inmobiliarias sin necesidad de comprar un inmueble completo.
1. Hipoteca inscrita en el Conservador de Bienes Raíces: la operación queda formalizada mediante una escritura pública y una hipoteca inscrita, lo que asegura que el inmueble respalde el préstamo en caso de incumplimiento.
2. Escritura pública con monto, plazo e interés: todos los contratos de mutuo se formalizan vía escritura pública, dejando establecido de manera oficial el capital entregado, el plazo de devolución y la tasa de interés.
3. Opción de recompra regulada: el propietario conserva la opción de recomprar su inmueble, bajo condiciones pactadas, lo que ordena el proceso y da transparencia tanto al deudor como al inversionista.
4. Administración profesional del fondo: los recursos se gestionan a través de un fondo de inversión regulado, que selecciona los activos y vela por el cumplimiento de las obligaciones legales, reduciendo riesgos para los participantes.
1. Incumplimiento del deudor: existe la posibilidad de que el propietario no cumpla con la recompra del inmueble o con el pago de los intereses pactados. En este caso, se debe recurrir a la ejecución de la garantía hipotecaria, lo que puede alargar los plazos de recuperación de la inversión.
2. Fluctuación en el valor de los inmuebles: si el valor del inmueble disminuye en el mercado, la garantía hipotecaria podría cubrir un monto menor al esperado. Aunque el respaldo sigue existiendo, el capital podría verse parcialmente afectado.
3. Riesgo de liquidez: a diferencia de los depósitos a plazo o fondos más líquidos, estas inversiones suelen tener plazos fijos, lo que limita la disponibilidad inmediata del dinero invertido.
4. Riesgo legal y administrativo: aunque los contratos se formalizan mediante escritura pública e inscripción en el Conservador de Bienes Raíces, cualquier error administrativo o demora legal puede retrasar la ejecución de la garantía.
5. Cambio en la Administradora del Fondo: en caso de que nuestra AFI decida vender o ceder el fondo a un tercero, aunque el capital sigue respaldado y regulado.

