Cómo el aumento de las tarifas de la luz impacta la UF y la canasta básica

En los últimos meses, Chile ha enfrentado un incremento sin precedentes en las tarifas eléctricas, afectando de manera directa a millones de hogares. Desde la principal alza registrada en junio de 2023, los consumidores han experimentado un aumento acumulado promedio de aproximadamente un 70% hasta septiembre de 2025 en sus cuentas de luz.
Un fenómeno que no solo golpea el bolsillo de los ciudadanos, sino que también repercute en el valor de la Unidad de Fomento (UF) y, por extensión, en el costo de vida de las familias chilenas.

Según la Comisión Nacional de Energía (CNE), la deuda acumulada por el sector eléctrico desde 2019 supera los 6.500 millones de dólares, deuda que se ha trasladado parcialmente a los usuarios mediante recargos en las facturas y que se mantendrá hasta 2035. Este escenario ha generado un debate sobre la gestión gubernamental y la necesidad de soluciones estructurales para enfrentar la crisis energética.

El trasfondo de la crisis: herencia y errores de cálculo

La administración del presidente Gabriel Boric ha heredado un panorama complejo. Según analistas y ciudadanos, la falta de profesionalismo en algunos equipos técnicos ha generado dificultades para renegociar con las distribuidoras eléctricas y controlar las tarifas de manera efectiva. Muchos señalan que existen asesores que priorizan intereses internos en lugar de buscar soluciones a la crisis.

Además, un hallazgo reciente reveló un doble ajuste por inflación en la fórmula de las tarifas desde 2017, lo que provocó cobros excesivos estimados en aproximadamente 117 millones de dólares. La devolución de estos montos podría representar un alivio cercano a los 16.700 pesos por hogar, según los cálculos del Censo 2024, que reporta 6.596.527 viviendas en el país.

Desde junio de 2023, las tarifas eléctricas han registrado un aumento acumulado cercano al 70%, con incrementos del 46% en 2024 y 19,3% entre enero y septiembre de 2025. Para los hogares de bajo consumo (menos de 350 kWh al mes), esto se traduce en un gasto adicional aproximado de 36.000 pesos mensuales.

Impacto en la canasta básica y la UF

El aumento de la electricidad no afecta solo a la boleta de luz. Daniel Larraín, director comercial de Banca Inversiones Wealth Management, explica:

“La luz es parte importante de la canasta básica, lo que significa que el precio de toda la canasta subió. Esta va ligada directamente a una moneda en este país, la cual se llama Unidad de Fomento. La UF está vinculada a todos los gastos que tenemos como chilenos: gastos comunes, arriendos, pagos de dividendos, incluso la educación —colegios, universidades— y la contratación de profesionales como abogados o doctores. Todo subió por un mal cálculo de la luz. ¡Ese es el problema!”

Según datos del SII, el valor actual de la UF es de 39.587,48 pesos, mientras que hace un año exacto era de 37.968,98 pesos, lo que evidencia y respalda el problema de fondo.

Así, los errores en las tarifas eléctricas no solo incrementan el gasto en energía, sino que repercuten directamente en créditos hipotecarios, arriendos, matrículas escolares y otros pagos indexados a la UF. Según expertos, parte del aumento cercano a 40 pesos en la UF durante este período podría estar vinculado a estos errores, lo que demuestra la profundidad del impacto en la economía familiar.

Consecuencias sociales y económicas

La inflación actual de 4,4% a doce meses, según el INE, sumada al alza de las tarifas eléctricas, genera una fuerte presión sobre los hogares de clase media y los sectores más vulnerables. El aumento en los costos de vida ha provocado protestas y exigencias de soluciones rápidas por parte de la ciudadanía, mientras la oposición y distintos sectores políticos critican la gestión gubernamental.

Daniel Larraín contextualiza la importancia de la regulación estatal:

“Durante la pandemia, el Estado ajustó el precio de la luz para que los chilenos no pagaran de más. Pero esto no es eterno: llega un momento en que el subsidio debe volver a su precio original de mercado, considerando los costos de este tipo de compañías, que son monopolios naturales. El error de cálculo del Estado afecta a todos los chilenos, y no solo a la electricidad, sino a toda la canasta básica.”

Los economistas coinciden en que los ajustes en las tarifas, aunque necesarios, no revertirán de inmediato el alza en la UF ni los efectos sobre los pagos ya realizados.
La economista Michelle Labbé, citada por The Times, enfatiza que “no nos van a devolver lo que pagamos de más en dividendos, colegios ni arriendos”.

Ante esta realidad, se hace evidente la necesidad de herramientas que permitan a los ciudadanos proteger su poder adquisitivo frente a la inflación y los errores del sistema eléctrico.

Una alternativa frente al alza: Más que UF

En este contexto, Daniel Larraín destaca la relevancia de tomar resguardo frente a los hechos acontecidos:

“Nosotros proponemos en Más que UF —por algo nos llamamos así— poder combatir estos problemas o posibles errores que existan, invirtiendo en instrumentos que están ligados a la UF. La plataforma Más que UF ofrece productos indexados a la Unidad de Fomento y respaldados por activos inmobiliarios, brindando a los inversores una opción segura y eficiente para preservar el valor de su dinero en medio de la volatilidad económica generada por las alzas en electricidad y otros componentes de la canasta básica.”

Protege tu futuro financiero

El escenario actual demuestra la importancia de tomar decisiones financieras informadas y buscar alternativas de inversión que permitan mitigar los efectos de los errores regulatorios y los aumentos imprevistos en el costo de vida.
La combinación de tarifas eléctricas más altas, inflación y el impacto en la UF hace imprescindible que los hogares consideren estrategias de protección de su patrimonio.

Más que UF se presenta como una solución práctica y sólida, ofreciendo instrumentos que combinan crecimiento con respaldo tangible, ayudando a los chilenos a enfrentar un entorno económico desafiante con mayor seguridad.

Dependiendo del capital, existen opciones de mutuos de inversión privados (10%-13% +UF) o directamente Leaseback (20% + UF) En el caso del mutuo privado, los plazos pueden ser de 12, 18 o 24 meses, según la cantidad de capital invertido; mientras que el Leaseback ofrece plazos de 12 a 18 meses.

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