La actualización del panorama económico ha encendido alertas entre los analistas: mientras el crecimiento del PIB chileno para 2026 comienza a ajustarse a la baja, las empresas locales ya vienen de un año con utilidades sobresalientes. Esta combinación —alto rendimiento corporativo reciente y expectativas más moderadas hacia adelante— sugiere que el próximo año podría venir acompañado de una corrección en la valorización de acciones, especialmente dentro de la renta variable nacional.

En esta misma línea, Camilo Bravo, asesor y especialista acreditado por la Corporación para el Mercado de Valores (CAMV), advierte que el escenario actual amerita evaluar cambios estratégicos. Según comenta, “las últimas proyecciones económicas apuntan a un menor crecimiento del PIB chileno y, sumado al excelente desempeño de las empresas este año, podríamos ver una baja valorización de las acciones durante el próximo período. En momentos así es mejor migrar desde renta variable hacia instrumentos más estables y con retorno fijo”.

Para muchos inversionistas, este escenario abre la oportunidad de migrar desde instrumentos volátiles hacia alternativas de retorno fijo y respaldo real, protegiendo el capital antes de que la eventual corrección se materialice. 

Bravo añade que muchos clientes “se vieron muy beneficiados este año por la fuerte subida del IPSA, pero estos ciclos no son comunes y lo más probable es que se reajusten en los próximos años”.

En Más Que UF destacan alternativas como el Contrato Mutuo con 10% + UF anual y el Fondo Leaseback con garantía inmobiliaria, opciones que permiten blindar la inversión incluso en un ciclo bursátil más incierto. Estos modelos permiten proteger el capital y asegurar rentabilidad incluso aunque la bolsa corrija. La invitación es diversificar y buscar alternativas más estables”, refuerza Bravo.

Mercado toma distancia de la proyección de 3% de crecimiento que anticipa Marcel

Según informó el Diario Financiero, el exministro de Hacienda, Mario Marcel, presentó un optimista escenario “triple tres” para 2026: 3% de crecimiento del PIB, 3% de inflación —que volvería a la meta antes del cambio de Gobierno— y un déficit de cuenta corriente equivalente también al 3% del producto. Un cuadro consistente, a su juicio, con un mayor dinamismo en la inversión.

No obstante, las proyecciones del mercado difieren. Diversos economistas consultados por el Diario Financiero estiman que la economía está operando sin holguras, con un crecimiento tendencial cercano al 2%. Para 2026, la mayoría sitúa el PIB entre 2,2% y 2,5%, muy por debajo de la apuesta del exsecretario de Estado.

Los expertos advierten que para alcanzar un 3% serían necesarios factores que hoy se ven complejos: una reactivación más sólida del consumo, una mejora significativa en el mercado laboral y un repunte claro de la inversión, todo esto en un contexto de ajuste fiscal y debilidad de sectores como la construcción.

Inversión y sectores rezagados: las señales que siguen en observación

Si bien existe consenso en que la inversión crecerá alrededor de 5% este año —principalmente por maquinaria y equipos—, varios analistas anticipan que mantener ese impulso en 2026 será difícil. Sectores rezagados como la construcción deberían mostrar una recuperación más marcada para mover la aguja del crecimiento total.

LarrainVial aparece entre los más optimistas, proyectando un 2,8% de crecimiento, cifra que podría mejorar si el próximo Gobierno logra destrabar proyectos y mejorar las condiciones para la formación de capital fijo. En lo externo, si bien hay riesgos por conflictos geopolíticos y movimientos en la Reserva Federal, el escenario base apunta a términos de intercambio favorables y condiciones financieras algo más holgadas.

Inflación: aquí sí hay coincidencia

En este punto, el mercado y Marcel convergen. Distintos economistas proyectan que la inflación volverá al 3% durante el primer trimestre de 2026, apoyada por la salida de bases elevadas del IPC —especialmente por tarifas eléctricas— y por la apreciación reciente del tipo de cambio. Las estimaciones van desde enero hasta finales del primer trimestre.

Con una inflación estabilizada y un crecimiento acotado, los inversionistas enfrentan un escenario donde es esperable que la renta variable chilena ajuste parte de sus valorizaciones actuales, especialmente considerando el buen desempeño corporativo de 2025.

Por qué para muchos inversionistas este es el momento de cambiar de estrategia

La combinación de crecimiento más moderado, utilidad empresarial ya “incorporada” y potencial ajuste accionario abre espacio para decisiones estratégicas. Quienes buscan proteger capital y asegurar retornos están priorizando instrumentos de ingreso estable, riesgo acotado y respaldo real.

En Más Que UF destacan soluciones diseñadas para ese perfil:

  • Contrato Mutuo 10% + UF anual: alternativa con retorno fijo competitivo y protección frente a la inflación.
  • Fondo Leaseback con garantía inmobiliaria: respaldo en activos reales, ideal para escenarios de corrección en renta variable.

Como señala Camilo Bravo, diversificar y buscar opciones más estables permite “mantener la rentabilidad —quizás de forma más moderada—, pero constante incluso cuando la bolsa entre en fase de corrección”.