En nuestro país, cada vez más personas y administradoras están explorando instrumentos financieros alternativos, buscando mejores retornos que los ofrecidos por los medios tradicionales como la APV, las Cuentas 2 y los Fondos Mutuos. Este cambio responde no sólo al interés de los inversionistas por diversificar, sino también a las nuevas regulaciones que han ampliado los límites de inversión en activos distintos, abriendo un abanico de oportunidades.

Un año de cambios: el impulso regulatorio a los activos alternativos

Según un reportaje publicado por el Diario Financiero, en agosto de 2024 comenzó a regir el aumento de los límites de inversión en activos alternativos para los fondos de pensiones, tras una autorización del Banco Central solicitada por la Superintendencia de Pensiones.

Hoy, estos activos ya representan cerca del 10,8% del total de las carteras de la industria previsional, incluyendo inversiones efectivas y compromisos futuros. El aumento de los topes se implementará gradualmente: por ejemplo, en el Fondo A se pasará del 13% al 20% en 2027, mientras que en el Fondo E llegará a 6% en 2026.

La gerente de activos alternativos de AFP Cuprum, Angélica Rojas, explicó al Diario Financiero que “desde la aprobación del alza, los activos alternativos como porcentaje de la cartera han crecido aproximadamente 1%, tanto el monto invertido como los nuevos compromisos”.

AFP Habitat, por su parte, ya administra US $6 mil millones en activos alternativos, lo que equivale a un 11% de su cartera. Además, ha sido pionera en coinversiones en el extranjero y en adquisiciones estratégicas dentro de Chile, como la compra del 49% de los outlets de Parque Arauco y su participación en la empresa Aguas del Pacífico, dedicada a una planta desalinizadora en Puchuncaví.

El especialista Camilo Bravo, asesor acreditado por la Corporación de Mercados de Valores (CAMV), señaló que los activos financieros alternativos se han consolidado como una excelente oportunidad tanto para inversión como para jubilación, ya que “permiten diversificar con mejores condiciones de plazo y rentabilidad frente a instrumentos tradicionales”.

Beneficios: mejores retornos, diversificación y acceso a megatendencias

Los expertos coinciden en que esta clase de activos ofrece ventajas claras. Miguel Gravet, gerente de renta variable y activos alternativos de AFP Capital, indicó que en private equity los retornos históricos globales han superado en 300 a 500 puntos base al equity público en un horizonte de 10 años, lo que se traduce en mejores pensiones para los afiliados.

Rodrigo Ordoñez, de AFP Habitat, destacó que los alternativos son “una fuente de generación de Alpha versus los mercados públicos” y que aportan resiliencia al portafolio total, reduciendo la volatilidad.

Además, permiten acceso a megatendencias como la transición energética, la desglobalización y la digitalización, sectores poco representados en los mercados tradicionales.

En esa línea, Bravo agregó que el marco normativo también ha acompañado este desarrollo: “La Ley Fintech (21.521) ha fortalecido este escenario, entregando reglas más sólidas y flexibles para impulsar alternativas como el crowdfunding, fondos privados o vehículos de inversión distintos a bancos y AFP”.

El futuro: un mercado en crecimiento con desafíos pendientes

La industria coincide en que seguirá profundizando en este tipo de inversiones. Sin embargo, también señalan que la reforma previsional deberá generar un marco flexible para impulsar su desarrollo y resolver temas complejos como la licitación de stock de afiliados.

En este contexto, desde Más que UF incentivamos a los inversionistas a informarse y aprovechar las oportunidades que entregan los activos alternativos: vehículos más atractivos, diversificación real y mejores rentabilidades frente a los instrumentos tradicionales. 

La invitación es clara: educarse, explorar y dar el paso hacia un portafolio más sólido y preparado para el futuro.