En Chile, la economía se enfrenta a un nuevo panorama de incertidumbre: la inflación comienza a repuntar y, en paralelo, el ministro de Hacienda, Mario Marcel, presentó su renuncia al cargo. En su reemplazo, el presidente Gabriel Boric designó a Nicolás Grau como nuevo titular, acompañado por Álvaro García en Economía e Ignacia Fernández en Agricultura.

El Mandatario recalcó que, pese a los cambios de gabinete, el Gobierno mantendrá la “responsabilidad fiscal como eje central de la política económica”. Sin embargo, los mercados reaccionaron con cautela ante el escenario, especialmente considerando que la inflación impacta directamente en el poder adquisitivo de los hogares y en las decisiones de inversión.

Inversiones clásicas vs. activos emergentes: el dilema actual

Cuando aumenta la inflación, lo recomendable es buscar instrumentos que protejan el capital frente al alza de precios. Actualmente, los depósitos a plazo ofrecen un retorno promedio del 4,5% anual, niveles mínimos que no se registraban desde hace años. Por otra parte, los fondos mutuos rentan alrededor de 7% anual, pero siguen siendo poco atractivos si se comparan con la inflación proyectada.

Bajo estas circunstancias, los instrumentos asociados a la Unidad de Fomento (UF) toman relevancia, porque hacen posible que la inversión se ajuste automáticamente al ritmo de la inflación. Esto otorga garantía de que el dinero no pierda valor en el tiempo y abre la posibilidad de acceder a retornos más interesantes.

En Más que UF ofrecemos modelos de inversión que entregan retornos más atractivos en UF y con garantías inmobiliarias, lo que aporta confianza y estabilidad en momentos de complejos escenarios económicos.

Trabajamos con dos tipos de inversión:

  • Contratos Mutuos: corresponden a escrituras públicas realizadas a través del Conservador de Bienes Raíces, con plazo de 12 a 18 meses y una rentabilidad de 10% más UF.
  • Fondo Leaseback Progresivo: bajo esta modalidad, inviertes a través de una Administradora de Fondos de Inversión (AFI). El plazo para la devolución de tu capital es de 36 meses y la rentabilidad estimada alcanza un 8% anual.

La clave no está en esperar a que los depósitos tradicionales vuelvan a subir, sino en explorar alternativas que combinen protección frente a la inflación con mejores oportunidades de rentabilidad.

El cambio de gabinete, la escalada del dólar y el aumento de la inflación generan muchas dudas, pero también oportunidades. Te invitamos a contactarnos para asesorarte y definir qué modelo de inversión se adapta mejor a tu perfil y a los desafíos actuales que enfrenta la economía chilena.