La compraventa de propiedades utilizadas en la Región Metropolitana está viviendo uno de sus momentos más dinámicos de los últimos años. Según cifras publicadas por Diario El Mercurio, las ventas crecieron 14,1% anual entre enero y septiembre de 2025, alcanzando 27.622 unidades, su nivel más alto en tres años.
Este repunte se produce en un escenario donde los precios siguen bajos, la oferta es amplia y las tasas hipotecarias continúan retrocediendo. Un conjunto de factores que está generando mayor liquidez en el mercado inmobiliario y un contexto especialmente atractivo para quienes buscan invertir en instrumentos respaldados por bienes raíces antes de que se inicie la recuperación de precios.
Precios en mínimos desde 2017 impulsan la demanda
De acuerdo con los datos citados por El Mercurio, el valor promedio de una propiedad usada en la Región Metropolitana llegó a 3.495 UF al tercer trimestre, una baja de 5,7% anual y su nivel más reducido desde 2017.
La mayor urgencia de los vendedores, la menor demanda y las condiciones crediticias todavía restrictivas han llevado a muchos propietarios a ajustar valores para concretar una venta. A esto se suma un factor clave: la caída en la tasa de interés hipotecaria, que alcanzó 4,16% en octubre, su menor nivel desde 2021, según cifras del Banco Central. Este entorno ha permitido que más compradores regresen al mercado, especialmente en el segmento de viviendas usadas, donde los precios se han vuelto altamente competitivos.
En línea con esta tendencia, Camilo Bravo, asesor y especialista acreditado por la Corporación de Mercado de Valores (CAMV), señala que: “hoy el mercado de las propiedades usadas está creciendo con fuerza. Las ventas han subido más de un 14% y los precios siguen bajos por la alta oferta, lo que genera más movimiento y más liquidez”.
Las usadas compiten fuerte con las nuevas: más baratas y accesibles
La competitividad del mercado de viviendas usadas también está siendo reforzada por la presión de precios entre unidades nuevas y de segunda mano. Según datos citados por El Mercurio, solo el 8% de la vivienda nueva en la Región Metropolitana se vende bajo 2.500 UF, mientras que en la usada este rango alcanza casi 50% de la oferta.
Esto explica por qué muchos compradores e inversionistas están optando por unidades usadas, cuyo valor es más accesible y cuyo potencial de valorización futura es mayor en un escenario de tasas descendentes. Los tamaños también están cambiando, las superficies promedio de los departamentos usados hoy alcanzan 61 m², mientras que las casas llegan a 84 m², con caídas de entre 19% y 23% desde 2007, acorde a la capacidad real de compra de los hogares.
Un escenario estratégico para inversionistas inmobiliarios
En este entorno, los inversionistas encuentran un punto de entrada especialmente favorable. Con precios en niveles históricamente bajos y expectativas de mejoras crediticias para 2026, el mercado anticipa un ciclo de valorización que podría beneficiar a quienes entren temprano.
Dado este panorama, Bravo agrega que este es un momento clave para quienes evalúan alternativas de inversión: “Para los inversionistas es un momento estratégico para entrar en modelos de inversión con garantía inmobiliaria, aprovechando la alta liquidez del mercado. Aún no se refleja del todo en los precios, lo que permite capturar rentabilidades mayores con un respaldo sólido como lo son las propiedades”.
Real Data proyecta que 2025 cerrará con cerca de 36.000 viviendas usadas vendidas, superando las cifras de 2024. Por su parte, expertos del sector anticipan que, con mayor estabilidad económica y mejores condiciones de financiamiento, el mercado podría seguir profundizando su dinamización.
Chile se mantiene por debajo del estándar internacional en participación de vivienda usada —que supera el 85% en economías desarrolladas—, lo que deja espacio para un mayor crecimiento del segmento. Además, existe un stock importante de unidades a precios muy competitivos, un factor clave para quienes buscan entrar antes de la recuperación.
Para aquellos que buscan entrar al mercado —ya sea para invertir o comprar su primera vivienda— el momento actual combina factores pocas veces alineados: precios bajos, tasas a la baja, alta oferta y expectativas de valorización futura.

